Muchas veces estuvimos juntos y ahora tengo que decirte que ya no estaré mas a tu lado. Me iré. Como casi siempre ocurre, me iré. Y sabes que si lo hago ya no te buscaré. Tengo algunas cosas que decirte, pero son pocas. Así es la ley de la vida, dicen por ahí. Eso que tú nunca me enseñaste.
Pero es justo que te agradezca y comenzaré agradeciéndoles tantas noches de encierro cayendo hasta tocar fondo y sin poder recuperarme, mirando lo oscuro de una mente vagando por la ciudad, te agradezco también las veces que no quise existir y que me refugie en los diversos engaños para las mentes que experimenté. Nunca me engañaron, siempre supe lo que no quería ser y hacer. También quiero agradecerte las malas conductas y los daños ocasionados gracias a tus consejos. Nunca fueron mi culpa y la circunstancia me tomó de victima, pero siempre sentí una enorme responsabilidad.
Ahora que me voy, siento que aquel romance que teníamos se esta quedando en mis recuerdos. En los malos. Sí. En los malos recuerdos que ocupan algún espacio de mi mente y que no se como dejarlos atrás.
Tienes razón.
Yo no podré olvidarme de ti?
Por qué me lo dices?
Sí. Sí. Recuerdo todas aquellas veces que me tomabas de la mano y me llevabas a caminar por quien sabe donde, apareciendo donde menos lo imaginaba, conversando con quien menos quería, compartiendo intoxicaciones que jamás pensé y que tanto daño me hizo. Y siempre estabas a mi lado. Sí. Tengo que agradecerte? Recuerdo las huidas a la playa, dejando atrás una semana acelerada que mi mente no quería recordar. Los reclamos, engaños y todo eso. Quería dejar atrás. Me aburría. Me aburría mucho. Solo por un rato estaba bien, después me aburría.
Puedo aceptar que hiciste conmigo lo que quisiste, pero seamos justos: solo era por que yo te lo permitía. No tienes gran mérito que digamos.. Ese sentimiento autodestructivo de buscarte y dejarme llevar y hacer exactamente lo que no quería hacer. Gracias a ti, conocí mucho. Y gracias a ti también me sentí muy vacío.
Gracias.
Te doy las gracias.
No quiero tener en cuenta las veces que la pasamos bien. No puedo negar que también la pase bien y que te busqué. Increíblemente te buscaba. Siempre dispuesta para mi. Siempre. Nunca me fallaste. Sobre todo para dejarme caer y levantarme y dejarme caer una vez más.
Todo. Bueno. Casi todo queda ligado a lo que hiciste de mi. Ahora lo sabes y te ríes de lo que me esta pasando.
Así es. Tienes razón.
Tengo clavado en la mente muchas cosas que me dijiste y que no podré olvidar. Pero creo que el intento esta haciendo que poco a poco, me vaya haciendo la idea de que esas cosas nunca las escuché.
Vas a decirme algo importante?.
Pero ya no te quiero escuchar.
Yo se que me conoces. Yo se que me quisiste. Yo se que no puedes alejarte de mi.
Éramos amigos?
Me animo a preguntarte.
Somos amigos?
Esta pequeña conversación es para hacerte notar que ya te estoy dejando y que el engaño en el que me tuviste se esta haciendo a un lado. Veo una claridad que espero siga presente siempre en mi. Tu oscuridad la intente conservar pero en realidad no se veía bien. Era difícil, aunque no puedo negar que la pase bien.
Me dices que no podré estar bien?.
Yo creo que si. Lo aseguro.
No intentes decirme nada más. No me convencerás esta vez.
No quiero conversar contigo.
Te equivocas.
No es necesario que me digas eso.
Porque no creo que vuelva a buscarte.
Ya no eres necesaria en mi vida.
Piensa lo que quieras.

